Fábulas fantáxticas

Fábulas fantáxticas

Una vez Superman descubrió que su hijito pequeño, Yanqui Lane era aficionado a la criptonita.
-¿qué haces chupando criptonista ,hijo desgraciado, ¿no sabes que eso es lo único que te puede matar?
-me mola la criptonita padre, y además quiero raparme el pelo a lo Lex Luthor, y además creo que éres un facha con supercomplejos¡¡¡
Superman hubiese matado a su vástago con sus propias manos si no hubiese oído el taconeo de Luisa Lane que llegaba borracha a casa.
-¡de nuevo borrracha! ¿hasta cuando piensas mantenerte en ese estado?
-hasta que mi marido esté allí, preparado para rescatarme cuando lo necesito y no patrullando por el mundo para acrecentar su vanidad....hip...hip
-¡¡¡oh Santo Cripton ¡¡¡¡ ¿qué he hecho yo para que me me salga una familia tan corrupta?
-ya señalé a los próximos canallas que tendrás que aplastar en mi periódico...así que deja de quejarte...que somos una pareja perfecta...hip...hip

Batman

Cuando Batman terminó de estacionar el bati móvil , entró a la residencia y tiró las llaves en el sofá, luego, se desabrocho el bati cinturón y se despojó de la máscara.
¿dónde estará Robin ? se preguntó.
-Hola, machote, le dijo una voz femenina desde la cocina.

(¡se asustaron¡)

Era Gatúbela que le había tendido una emboscada.

Ulises

Cuando Ulises acabó de matar a todos los pretendientes y entró a la habitación para hacer feliz a Penélope, no pudo dejar de observar que el famoso lienzo que ella tejía estaba lleno de nombres anotados con tinta.
-¿quiénes son éstos Pen? Le dijo Ulises mosqueado.
-son mis pretendidos, respondió ella muy altanera, ¿o te creías que no me vino Mercurio con el cuento de que estabas viviendo con una tal Circe? ¿qué te has creído, que me iba a quedar aquí tejiendo como una pendeja hasta que te hartaras de tus ninfas y tus diosas¡
-pero cariño, si he cruzado todos los mares sólo para volver a tus brazos¡¡¡
-no me vengas con cariño, además, estás viejo, tanto sol te ha arrugado en exceso, te pareces a JuliaoIglesiakate, déjame en paz ¿has visto el sangrero que me has dejado en el recibo? ¿crees que vas a volver diez años después con la misma arrogancia de siempre a enseñarle al drogadicto de Telémaco (sí, es drogata, no hace otra cosa que irse por ahí con los Sátiros a no sé qué ritos raros) la violencia extrema que practicas...?
-pero pichoncito vengo de una Odisea espantosa, estoy cansado, ¿no podrías por lo menos ser más cariñosa?
-¡déjate de pichoncitos y de hostias, que sois unos degenerados, no podían dejar a Elena que fuera feliz con Paris, tenían que ir tú y la cuerda de matones griegos a cargarse Troya¡ para dar ejemplo ¿no? ¡¡¡Para que a ninguna se nos ocurra huir de vuestro lado¡¡¡razón tuvo Clitemestra de haberse cargado al inútil de su marido que encima le sacrificó a una hija y llega a casa el muy fresco con una esclava ¡¡¡pero que os creéis ¡¡¡ sois unos cerdos todos¡¡¡si no he terminado el puto manto es porque no me da la gana de volverme a casar, no porque te estuviera esperando, ¡entérate de una vez, listillo!!¡¡¡por mi puedes volverte con la tal Circe que yo quiero el divorcio!!!

La Liebre y La tortuga: (o más bien la tortuga nada más)

Una vez una Tortuga retó públicamente a una liebre a una carrera.
La liebre por supuesto, ni se molestó en responder.


Spiderman

Este era un tipo tan enrollado que le decían el hombre araña. Su secreto era que su novia se llamaba MaryJane y siempre la tenía encima.

El Fantasma:

-Tú lo que éres es tremendo fantasma le dijo la tipa a él.
-pos claro, nena, así me llaman.


Otros héroes:

Cuando a Alan Scott se le acabaron las pilas de su linterna y esta se pudo amarillenta y después verdosa se convirtió en Linterna Verde.

Los cuatro fanáticos:

Eran cuatro amiguetes:
Ella, cada vez que tenía que pagar se iba al baño, por eso le decían la chica invisible, él se cabreaba fácilmente , por eso le decían la antorcha, él otro tenía la picha tan floja que parecía de goma y el cuarto era tan pesado que le decían la mole, la maza o la cosa esa.

Cuentos Infames:

Era una niña tan putita,tan putita que le decían caperucita, cuando salía al bosque su mamá se lo advertía.

-no te vayas a acostar con el primer lobo que te encuentres...

-me acostaré con el segundo

Por el camino decidió meterle al incesto y a la gerontofilia y enrollarse con su abuela, pero no contaba con que el lobo estaba apasionadamente enamorado de ella.

Eran dos hermanitos tan fumoncitos que les entraba un monchi que no veas cada vez que estaban puestos, entonces, llegaron a casa de una viejita y fliparon que la casa era de chocolate y se la comieron con la viejita dentro.












Comments

Grock said…
Me gustan, unas más que otras pero eestán de lujo. Y a ver si aprendes a separar las cosas que todas de golpe son demasiada información.

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